Qué Hacer — Oaxaca
Puerto Escondido
Un antiguo puerto de pescadores en la costa de Oaxaca, hoy meca mundial del surf, con calas de agua turquesa, lagunas que brillan de noche y atardeceres de fuego sobre el Pacífico.
Preguntas frecuentes
Lo que la gente pregunta sobre Puerto Escondido
¿Qué es lo más importante que ver en Puerto Escondido?
Si solo pudieras elegir, Playa Zicatela y su 'Pipeline Mexicano' son la postal del puerto, aunque para nadar conviene más Carrizalillo o Manzanillo. Súmale un atardecer con liberación de tortugas en Bacocho y, de noche, la bioluminiscencia de Manialtepec. Si tienes un día más, escápate a Mazunte y Zipolite por la costa.
Ver la guía completa¿Cuántos días necesito para conocer Puerto Escondido?
Con un día alcanza para las playas del centro y un atardecer en Bacocho, pero Puerto se disfruta sin prisa. Lo ideal son tres o cuatro días: uno para las calas (Carrizalillo, Manzanillo, Zicatela), otro para una laguna —Manialtepec o Chacahua— y la bioluminiscencia, y otro para la escapada a Mazunte y Zipolite. Quien tenga más tiempo puede sumar surf y mercados.
Itinerario de un día¿Qué hacer en Puerto Escondido gratis?
Buena parte del encanto del puerto no cuesta nada: caminar Playa Zicatela y ver surfear, pasear El Adoquín de noche, recorrer el Mercado Benito Juárez o ver el atardecer en Bacocho o desde Punta Cometa. Las playas son públicas; solo pagas si rentas sombra o camastro. La liberación de tortugas pide una aportación mínima al campamento.
Planes gratis¿Qué hacer en Puerto Escondido con niños?
La liberación de tortugas en Bacocho es el plan estrella en familia, emotivo y educativo. Para nadar con tranquilidad, Carrizalillo y Manzanillo tienen aguas calmas, y Manzanillo es ideal para un primer snorkel. El Mercado Benito Juárez fascina con sus colores y sabores, y la bioluminiscencia de Manialtepec deja a los niños con la boca abierta.
Planes con niños¿Qué hacer en Puerto Escondido de noche?
La noche del puerto gira en torno a El Adoquín, que se vuelve peatonal y se llena de bares, música y marisquerías. La gran experiencia nocturna es la bioluminiscencia en la Laguna de Manialtepec, donde el agua brilla en azul. Zicatela también concentra ambiente y terrazas frente al mar para una cena con vista a las olas.
La noche¿Qué hacer cerca de Puerto Escondido?
Las mejores escapadas son por la costa: Mazunte, Pueblo Mágico de las tortugas con su mirador de Punta Cometa, y Zipolite, la playa nudista, ambos a poco más de una hora. Hacia el poniente está el Parque Nacional Lagunas de Chacahua, un laberinto de manglares y playas vírgenes. Manialtepec, más cerca, ofrece la bioluminiscencia.
Escapadas cercaPuerto Escondido creció de un pequeño puerto pesquero a un destino que enamora sin perder su aire de pueblo. Su fama empezó con una ola: el llamado Pipeline Mexicano de Zicatela, que en los años setenta puso al puerto en el mapa del surf. Pero más allá de las olas grandes, hay calas tranquilas como Carrizalillo o Manzanillo, lagunas con bioluminiscencia, liberación de tortugas al atardecer y escapadas a Mazunte y Zipolite. No es un destino para correr: aquí se vive a ritmo de marea.
01Playa Zicatela
La ola que puso a Puerto Escondido en el mapa del surf mundial: el temido Pipeline Mexicano.
Playa Zicatela se extiende por más de tres kilómetros de arena dorada al sureste del centro de Puerto Escondido. Los surfistas empezaron a llegar a estas costas a finales de los años cincuenta, pero fue la revolución del shortboard en los setenta la que abrió de verdad el puerto al mundo del surf. Por aquellos años, viajeros que pasaban temporadas largas surfeando aquí bautizaron el lugar como 'Pipeline Mexicano', en honor a la legendaria ola de Pipeline en Hawái.
El nombre se debe a las olas huecas y tubulares que rompen sobre un fondo de arena, alimentadas por una profunda fosa marina que enfoca y amplifica los oleajes del sur. Durante la temporada de oleaje, de abril a octubre, llegan marejadas que pueden formar paredes de agua de varios metros, entre las más potentes de Norteamérica. Esa fama convirtió a Zicatela en sede de competencias nacionales e internacionales que se celebran cada año.
02Playa Carrizalillo
Una cala turquesa escondida entre acantilados, protegida por una larga escalera de piedra.
Playa Carrizalillo se esconde en una pequeña ensenada entre las playas de Bacocho y Manzanillo, en el rumbo de la colonia Rinconada, a pocos minutos del centro. Es una cala en forma de media luna de unos 300 metros, encajada entre acantilados que la resguardan del oleaje abierto del Pacífico y le dan unas aguas tranquilas de tono casi caribeño.
Su rasgo más característico es también el que la ha protegido: para llegar hay que descender una empinada escalera de piedra de alrededor de 160 escalones. Ese acceso difícil ha mantenido a raya el comercio ambulante y la masificación que afectan a otras playas de la región, conservando a Carrizalillo como un pequeño santuario costero. Hoy es, para muchos, la playa más bonita de Puerto Escondido.
03Playa Manzanillo y Puerto Angelito
Dos calas vecinas de aguas mansas, el mejor rincón del puerto para hacer snorkel.
Playa Manzanillo y Playa Puerto Angelito son dos calas contiguas, unidas por un corredor costero que permite pasar de una a otra bordeando el mar. La bahía resguardada de Puerto Angelito alberga dos pequeñas playas de aguas someras y por lo general tranquilas: al poniente Playa Angelito y al oriente Playa Manzanillo. Una leyenda local cuenta que el nombre de 'bahía escondida' nació de una mujer que escapó de unos piratas y se ocultó entre las rocas y los árboles de la costa.
Esa misma geografía de acantilados y aguas calmas es la que hace especial a Manzanillo. Las rocas que cierran la ensenada han creado un pequeño refugio submarino donde se concentra el coral y la vida marina, algo poco común en una costa famosa por su oleaje bravo. Por eso, generación tras generación, los locales la han usado como su rincón para nadar y bucear sin temor a las corrientes.
Fuente: Puerto Escondido — Manzanillo beach and Puerto Angelito
04Playa Bacocho
Una playa amplia y abierta, célebre por sus atardeceres y por la liberación diaria de tortugas.
Playa Bacocho se encuentra al noroeste del centro, en el desarrollo del mismo nombre que reúne la zona hotelera y residencial de Puerto Escondido. A diferencia de las calas resguardadas del puerto, Bacocho es una playa larga y abierta directamente al Pacífico, con un horizonte despejado que la ha hecho famosa por sus puestas de sol. Su crecimiento acompañó la expansión turística del puerto, que pasó de pueblo pesquero a destino de playa a lo largo del siglo XX.
En las últimas décadas, Bacocho sumó otra identidad: la de la conservación de tortugas marinas. En esta playa operan campamentos tortugueros que protegen los nidos y, cada tarde, abren la liberación de crías al público. Esa combinación de atardeceres y tortugas ha hecho de Bacocho un punto de encuentro al final del día, tanto para visitantes como para familias locales.
Fuente: Puerto Escondido — Playa Bacocho
05La Punta Zicatela
El extremo bohemio de Zicatela, con la ola más amable para aprender y atardeceres de fuego.
La Punta es el extremo sur de Playa Zicatela, donde la larga franja de arena termina en una saliente rocosa. Mientras el centro de Zicatela se ganó fama mundial por el temido 'Pipeline Mexicano', La Punta quedó marcada por una ola muy distinta: una izquierda larga y continua que rompe de forma más amable. Esa diferencia de carácter, en una misma playa, fue moldeando dos mundos vecinos pero opuestos dentro del mismo Puerto Escondido.
Con los años, La Punta pasó de ser un rincón tranquilo de surfistas a un barrio con identidad propia. Su ambiente relajado y su cercanía al mar atrajeron a una comunidad de surfistas, viajeros y, más recientemente, nómadas digitales, que llenaron sus calles de cafés, estudios de yoga y espacios de trabajo. Hoy es uno de los barrios con más personalidad del puerto, profundamente ligado a la cultura del océano.
06Bioluminiscencia en Laguna de Manialtepec
Una laguna de manglar que se enciende en azul con cada movimiento del agua en las noches sin luna.
La Laguna de Manialtepec se extiende a unos veinte minutos al poniente de Puerto Escondido, separada del mar por una barra de arena y rodeada de manglar. Es una laguna costera donde se mezclan agua dulce y salada, una combinación que, junto con la riqueza ecológica del entorno, favorece la presencia de plancton bioluminiscente. Estos organismos microscópicos producen luz mediante una reacción química, el mismo fenómeno que hace brillar a las luciérnagas.
El brillo del agua ha sido conocido por las comunidades pesqueras de la zona desde mucho antes de que llegara el turismo. Con los años, la bioluminiscencia de Manialtepec se convirtió en uno de los atractivos nocturnos más buscados de la costa oaxaqueña, junto con la de las cercanas Lagunas de Chacahua. Hoy operan numerosos prestadores locales que llevan a los visitantes a los rincones más oscuros de la laguna.
07Lagunas de Chacahua
Uno de los primeros parques nacionales de México, un laberinto de manglares, islotes y playas vírgenes.
El Parque Nacional Lagunas de Chacahua fue decretado en 1937 por el presidente Lázaro Cárdenas, lo que lo convierte en uno de los primeros parques nacionales del país y en la primera área protegida con ecosistemas tropicales del territorio mexicano. Abarca alrededor de 14,187 hectáreas y forma parte del complejo lagunar de La Pastoría, Chacahua y Las Salinas, a unos 54 kilómetros al poniente de Puerto Escondido.
La región tiene raíces culturales profundas: Chacahua fue poblada por comunidades afromexicanas, descendientes de personas esclavizadas de origen africano e indígena que encontraron refugio en estos manglares. La palabra 'chacahua' proviene del mixteco y se ha traducido como 'lugar donde abundan los camarones'. Esa herencia afromexicana sigue viva hoy en la cultura, la música y la cocina de las comunidades del parque.
08Liberación de tortugas
Devolver una cría de tortuga al Pacífico al atardecer, una de las experiencias más emotivas del puerto.
La liberación de tortugas en Playa Bacocho es fruto del trabajo de campamentos de conservación que protegen los nidos de la costa de Puerto Escondido. Uno de los más conocidos, ViveMar, nació en Bacocho en 2010 y resguarda decenas de kilómetros de litoral, uno de los proyectos de mayor extensión costera protegida del puerto. Su labor responde a décadas de presión sobre las tortugas marinas en la costa oaxaqueña, donde la captura llegó a ser industria antes de prohibirse.
En estas playas anidan varias especies, como la tortuga golfina, la verde, la laúd y la carey, según la época del año. Los campamentos recolectan los huevos para protegerlos de depredadores y saqueo, los incuban y, una vez nacidas, liberan a las crías al atardecer, cuando hay menos aves y el mar está más fresco. La participación del público financia y da visibilidad a esta tarea de conservación.
09El Adoquín
La calle empedrada junto al mar que es el corazón comercial y nocturno de Puerto Escondido.
Antes de volverse un destino turístico, Puerto Escondido era un pueblo de pescadores con calles de tierra y sin pavimento. Conforme creció, surgió la necesidad de empedrar sus vías, y la avenida Alfonso Pérez Gasga, junto a la bahía principal donde se concentraban las pangas y la playa más concurrida, fue una de las primeras en pavimentarse con adoquín. De ahí viene su nombre popular: El Adoquín, o El Adoquinado.
Con el tiempo, esa primera calle empedrada se consolidó como el centro comercial y turístico del puerto. Lo que empezó como la vía del muelle y del mercado se llenó de hoteles, restaurantes, bares y tiendas de artesanías, convirtiéndose en el punto de encuentro del Puerto Escondido de toda la vida, el más cercano al mar y a la actividad pesquera que dio origen al pueblo.
Fuente: Puerto Escondido — El Adoquín
10Mercado Benito Juárez
El mercado tradicional del puerto, donde confluyen los pueblos de la costa y la sierra de Oaxaca.
El Mercado Benito Juárez, en el centro de Puerto Escondido, es mucho más que un mercado: es un reflejo vivo de la cultura oaxaqueña. Fundado a fines del siglo XIX, llevó primero el nombre de 'Porfirio Díaz' y fue rebautizado años después en honor a Benito Juárez. Desde entonces se convirtió en pilar del comercio local y en punto de encuentro de los productos de la costa y de la sierra.
Su nombre honra al oaxaqueño más ilustre, Benito Juárez, presidente de México nacido en la sierra del estado. El mercado abre todos los días desde muy temprano y abastece al barrio Juárez y a buena parte del puerto. A lo largo de las décadas se ha mantenido como el principal mercado tradicional de alimentos frescos de Puerto Escondido, fiel a su función original.
11Mazunte
El Pueblo Mágico que cambió la matanza de tortugas por la conservación y el ecoturismo.
Mazunte es una comunidad que ha crecido alrededor de las tortugas marinas, en la costa al sureste de Puerto Escondido, a poco más de una hora por carretera. Su nombre se ha relacionado con un cangrejo local y, en una interpretación náhuatl, con la idea de 'por favor desova', en alusión a que estas playas son sitios de anidación de tortugas. La región empezó a poblarse en los años setenta, cuando la zona se volvió un centro nacional del comercio de carne, huevo y caparazón de tortuga.
El gobierno mexicano decretó la veda total de tortugas marinas en 1990, y la comunidad, con apoyo de organizaciones y autoridades, decidió reinventarse. Surgieron el Centro Mexicano de la Tortuga, una fábrica de cosméticos naturales, proyectos de reforestación y el ecoturismo. En 2015 Mazunte fue nombrado Pueblo Mágico, reconocimiento a esa transformación de la explotación a la conservación que hoy es un caso ejemplar en la costa oaxaqueña.
Fuente: Wikipedia — Mazunte
12Zipolite
La primera y única playa oficialmente nudista de México, cuna de la contracultura en la costa.
Zipolite es un pueblo y una playa abierta al Pacífico, a poco más de una hora de Puerto Escondido, vecino de Mazunte y San Agustinillo. La zona tiene raíces antiguas ligadas a la anidación de tortugas, leídas por culturas prehispánicas como símbolo de la renovación de la vida. Tras la conquista quedó casi despoblada, y no fue sino hasta inicios del siglo XX cuando algunas familias se asentaron para trabajar la tierra.
Su fama nació en los años setenta. Un eclipse total de sol atrajo a científicos y viajeros a la región, y entre ellos llegaron jóvenes de la contracultura hippie que descubrieron esta playa virgen y apartada y empezaron a bañarse y asolearse sin ropa, inaugurando el nudismo en la costa. La práctica existió por décadas hasta que, en 2016, el ayuntamiento de San Pedro Pochutla la declaró oficialmente playa nudista, la única con ese estatus en México.
Fuente: El Universal Oaxaca — ¿Desde cuándo Zipolite es playa nudista?
A la mesa
Comer en Puerto Escondido
La cocina de Puerto Escondido vive en la frontera entre la montaña oaxaqueña y el mar. Aquí los moles, los frijoles negros, el quesillo y el maíz molido a mano de los Valles Centrales se encuentran con la frescura del Pacífico: ceviche, aguachile de camarón, sopa de mariscos y el imprescindible pescado a la talla, abierto y asado al carbón con su adobo de chiles. La tlayuda, esa tortilla enorme y crujiente, aquí se corona con pulpo o camarón. Para comer rico y barato, los puestos del Mercado Benito Juárez y del Mercado de Zicatela sirven tlayudas, tacos, mole y antojitos a precios de barrio. Comer en Puerto es, en sí mismo, parte del viaje.