Casa de Montejo, Mérida

Mérida — Casona

Casa de Montejo

← 12 cosas que hacer en Mérida

Por Qué Hacer · Actualizado en junio de 2026

La casa del conquistador, con la única fachada plateresca civil del siglo XVI que sobrevive en México, mirando de frente a la Plaza Grande.

Historia

La Casa de Montejo se construyó entre 1542 y 1549 por órdenes de Francisco de Montejo, pocos años después de fundada la ciudad, como residencia familiar frente a la plaza mayor. Es uno de los poquísimos ejemplos de arquitectura civil renacentista del siglo XVI que se conservan en el país; de hecho, suele citarse como el único ejemplo en México de casa civil de ese estilo y época. A lo largo de cuatro siglos sufrió modificaciones que siguieron las modas de cada periodo.

En 1981 el Banco Nacional de México adquirió y restauró el inmueble, y entre 2007 y 2010 lo intervino de nuevo para convertirlo en casa de cultura. Abrió como museo al público en diciembre de 2010 a través de Fomento Cultural Banamex, conservando su célebre fachada original y varias salas con ambientación de época que permiten imaginar la vida de la élite colonial yucateca.

Casa de Montejo, Mérida

Qué ver y hacer

La fachada es la verdadera joya: entre columnas y escudos, dos soldados españoles de piedra aparecen parados sobre cabezas grotescas, flanqueados por figuras barbadas tipo "hombres salvajes". La lectura es claramente alegórica, una proclama de poder y conquista tallada en cantera. Es uno de los relieves civiles más fotografiados de México y conviene observarlo con calma, idealmente con la luz de la mañana cuando el sol resalta los detalles.

El interior funciona como museo de acceso gratuito. Las primeras salas muestran mobiliario y objetos de los siglos XIX y XX que recrean los salones de una casona acomodada, y el recinto suele albergar exposiciones temporales de arte. La visita es corta —media hora basta— y se complementa perfectamente con el resto de la Plaza Grande, ya que la casa ocupa el costado sur de la explanada.

Casa de Montejo, Mérida

Referencias