Oaxaca · Guía
Qué hacer en Oaxaca gratis
Oaxaca se disfruta a pie y buena parte de su magia no cuesta nada. Caminar el centro histórico, sentarse en el Zócalo y recorrer los mercados te dan una probada completa de la ciudad sin abrir la cartera.
Caminar el centro no cuesta nada
El mejor plan gratis de Oaxaca es, simplemente, caminar. El Andador Macedonio Alcalá, la calle peatonal de cantera de unos 800 metros que une el Zócalo con Santo Domingo, concentra galerías, talleres, casonas coloniales y la mejor energía de la ciudad sin que tengas que pagar entrada por recorrerlo. Asómate a las galerías, mira a los pintores y vendedores y deténte donde quieras: el paseo es el destino.
A lo largo del andador encontrarás edificios notables que puedes admirar desde fuera sin costo, como la Casa de Cortés —hoy el Museo de Arte Contemporáneo (MACO)— y el Centro Cultural Santo Domingo. Varios espacios culturales tienen acceso libre o jornadas con entrada gratuita, así que vale la pena preguntar al pasar. Recorrerlo a media tarde, cuando empiezan a aparecer los músicos, suma ambiente sin sumar gasto.
El Zócalo y la fachada de Santo Domingo
Sentarse en el Zócalo es uno de los placeres más oaxaqueños y no cuesta un peso. La Plaza de la Constitución, corazón cívico de la ciudad desde hace casi 500 años, está rodeada de portales, la Catedral y el Palacio de Gobierno bajo una sombra densa de laureles de la India. Hay marimba, música en vivo, globeros y artistas callejeros casi a diario; basta con encontrar una banca para tener espectáculo gratis durante horas.
Al final del andador, el Templo de Santo Domingo de Guzmán regala otro plan sin costo: contemplar su fachada de cantera, especialmente al atardecer, cuando la luz dorada la enciende. El acceso al templo en horario de culto es libre, así que puedes entrar a ver la nave recubierta de hoja de oro y la yesería del sotocoro. Solo recuerda respetar los horarios de misa y vestir con discreción dentro del recinto.
Los mercados: entrar y mirar es gratis
Recorrer el Mercado 20 de Noviembre no cuesta nada y es de las experiencias más sensoriales de Oaxaca. Puedes pasear por sus secciones de pan y chocolate, caldos y cocina regional, y atravesar el famoso 'pasillo de humo' solo para ver cómo se asa la carne al carbón. Comer sí tiene precio, pero mirar, oler y empaparte del ambiente es libre; está a pocos pasos del Zócalo, así que entra aunque sea un rato.
Si quieres estirar el presupuesto, el chocolate de agua y los antojitos del mercado salen baratos, y probar un puñado de chapulines suele costar muy poco. Caminar entre los puestos de pan de yema, mole y quesillo te enseña la cocina oaxaqueña mejor que cualquier libro, sin compromiso de compra. Es el cierre perfecto para un día de centro histórico hecho casi por completo a pie y sin abrir la cartera.
Referencias
La selección
Los lugares de esta guía

Andador Macedonio Alcalá
La calle peatonal de cantera que une el Zócalo con Santo Domingo a lo largo de unos 800 metros, llena de galerías, cafés y tiendas de artesanías.
TipRecórrelo de noche: hay música en vivo, mezcalerías y la mejor energía de la ciudad.

Zócalo de Oaxaca
La Plaza de la Constitución, corazón cívico de la ciudad desde hace casi 500 años, rodeada de portales, la Catedral y cafés bajo los laureles.
TipSiéntate en un portal con un café o un chocolate de agua y deja que pasen las marimbas y los globeros.

Templo de Santo Domingo de Guzmán
Joya del barroco novohispano construida entre 1555 y 1666, con un interior de yesería dorada que deslumbra. El ex convento alberga hoy el Museo de las Culturas.
TipEntra al atardecer: la luz dorada sobre la fachada de cantera es de las mejores postales de Oaxaca.

Mercado 20 de Noviembre
El templo de la comida oaxaqueña, con su célebre 'pasillo del humo' donde eliges tu tasajo o chorizo y lo asan al carbón frente a ti.
TipCompra la carne por peso en un puesto, pídela asada y siéntate en las mesas comunales con tortillas y salsas.