Oaxaca — Zona arqueológica
Monte Albán
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La capital zapoteca que coronó una montaña entera para vigilar los tres valles de Oaxaca.
Historia
Monte Albán se fundó hacia el 500 a.C. sobre la cima aplanada de una montaña en el centro de los Valles Centrales, y funcionó como capital de la cultura zapoteca desde el inicio de nuestra era hasta cerca del 800 d.C. Sus constructores nivelaron la cumbre para levantar una gran plaza ceremonial, una proeza de ingeniería para su época. En su momento de mayor esplendor llegó a albergar a unos 35 mil habitantes, dedicados en su mayoría a la agricultura en las laderas terraceadas.
En 1932, el arqueólogo Alfonso Caso descubrió la célebre Tumba 7, que contenía más de 500 piezas de oro, jade, turquesa, perlas y hueso; uno de los hallazgos funerarios más ricos de Mesoamérica. La tumba, de origen zapoteco, fue reutilizada siglos después por la élite mixteca, prueba de las transiciones culturales del valle. En 1987 la UNESCO inscribió Monte Albán, junto con el centro histórico de la ciudad, como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Qué ver y hacer
El recorrido gira en torno a la Gran Plaza, un rectángulo de unos 200 por 200 metros flanqueado por plataformas y templos. A la izquierda de la entrada está el Juego de Pelota; al centro destacan los Edificios G, H e I y el enigmático Edificio J, de planta en punta de flecha y orientación astronómica. Subir a la Plataforma Sur regala la mejor vista panorámica del conjunto y del valle que se extiende debajo.
No te pierdas el Muro de los Danzantes, una serie de losas con figuras humanas en posturas de movimiento talladas en relieve, de las más antiguas del sitio. El museo de sitio exhibe piezas halladas en las excavaciones y ayuda a poner en contexto lo que se ve afuera. Monte Albán está a unos 8 kilómetros al poniente de la ciudad; conviene reservar al menos dos horas para recorrerlo con calma.

Referencias